Cassette Boy: nostalgia y puzzles con una mecánica de perspectiva única

No es ningún secreto que Cassette Boy se inspira en los clásicos. Es un juego de aventuras cenital con claras referencias a Zelda retro, una base en forma de pequeña ciudad al estilo Pokémon y gráficos cuadriculados en 3D que recuerdan a Minecraft. Guardas en hogueras que reinician el mundo evocan a los juegos de FromSoftware, y todo el conjunto tiene un tinte verde que remite a la experiencia de jugar en una Game Boy original.

Cassette Boy: Puzzles y nostalgia retro
Debajo de su exterior encantador, Cassette Boy es un juego de rompecabezas que obliga a pensar desde nuevas perspectivas.

La mecánica central: la "existencia" dependiente de la cámara

La idea principal del juego gira en torno a una mecánica inspirada en conceptos cuánticos: los objetos y enemigos dejan de "existir" cuando no están visibles en pantalla. Si un bloque queda fuera de vista, queda congelado y no interfiere con el mundo; un enemigo oculto deja de moverse y no puede dañarte ni ser dañado. Al rotar la cámara a cualquiera de los ocho puntos cardinales, esos elementos vuelven a "existir" y retoman su estado físico.

Ese giro de diseño convierte la perspectiva en la herramienta principal para resolver rompecabezas y sortear obstáculos.

Puzzles y herramientas

Los desafíos suelen requerir pensar más en cómo ocultar o mostrar objetos que en moverlos directamente. Por ejemplo, un puzzle típico presenta un botón junto a una roca que activa una plataforma sobre un río. En Cassette Boy la solución no es mover la roca, sino pisar el botón y girar la cámara hasta que la roca oculte por completo el botón, dejando al botón "congelado" en estado activado.

Además de rotar la cámara, el juego ofrece herramientas como un arco y flechas para accionar interruptores a distancia, y cintas que otorgan habilidades como ver paredes que se pueden atravesar o encogerte. También hay combates contra jefes grandes y cuadriculados y la recolección de fragmentos de luna, el principal macguffin del juego.

Dificultad y diseño de exploración

Cassette Boy puede resultar obtuso en ocasiones. No hay mapas claros y avanzar la misión principal suele depender de hablar con la persona adecuada en el momento justo, identificable sólo por un globo de diálogo sobre su cabeza. Tras recoger un fragmento de luna, el juego te devuelve a la ciudad sin indicarte dónde seguir, lo que puede obligar a interrogar a muchos habitantes para progresar.

Algunos rompecabezas son particularmente crípticos y durante mis casi ocho horas de juego consulté guías para obtener pistas sobre cómo continuar. Sin embargo, esa sensación de pérdida y de tener que reaprender el mundo recuerda a los títulos clásicos que inspiraron al juego.

Perderse y reaprender una ruta era parte del encanto de los juegos retro; Cassette Boy captura ese espíritu.

Valoración final

Cuando todas las piezas encajan, Cassette Boy ofrece momentos de gran satisfacción: analizar cada sala, manipular la cámara y usar las herramientas para descubrir soluciones creativas y tesoros ocultos es muy gratificante. Aunque su diseño puede frustrar a jugadores que prefieren guiarse con mapas o instrucciones claras, el título abraza la exploración y la resolución basada en perspectiva, evocando la nostalgia de los juegos antiguos.

Cassette Boy ya está disponible en PC, PlayStation, Xbox y Nintendo Switch.

Texto original por Jay Peters.