El equipo que trabaja en el nuevo juego de BioShock ha sufrido pérdidas: un tercio de los empleados ha sido despedido. Según Bloomberg, el estudio Cloud Chamber, que pertenece a Take-Two, está despidiendo a más de 80 trabajadores. El lanzamiento del juego se ha pospuesto desde finales de 2026 o principios de 2027. El desarrollo ya había tenido un comienzo complicado, por lo que estos cambios probablemente retrasarán aún más el lanzamiento de la nueva entrega.

El último juego de la serie, BioShock Infinite, se lanzó en 2013. Para encaminar el proyecto, 2K Games, una división de Take-Two, contrató a Rod Ferguson, exjefe del equipo de Diablo en Blizzard, quien ayudó a finalizar BioShock Infinite, como director de Cloud Chamber. Ferguson comentó: "Agradezco al equipo por su trabajo y estoy ansioso por crear un juego de BioShock del que podamos estar orgullosos y que los jugadores amen".
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