Subnautica 2 se ha convertido en el centro de un conflicto entre la dirección del estudio Unknown Worlds y el editor Krafton Games. La principal causa de la tensión fue la promesa de un pago de 250 millones de dólares, que debían ser entregados al estudio por alcanzar ciertos indicadores financieros antes de finales de 2025. Sin embargo, los cambios en la dirección y el retraso en el lanzamiento del juego han puesto en peligro este pago. Uno de los fundadores de Unknown Worlds, que fue despedido, ha declarado su intención de presentar una demanda.

El 9 de julio, Krafton anunció que Steve Papoutsis, CEO del estudio Striking Distance Studios, que desarrolla el juego The Callisto Protocol, liderará Unknown Worlds, reemplazando a Ted Gill, Charlie Cleveland y Max McGuire. La semana siguiente se informó sobre el retraso del acceso anticipado a Subnautica 2 hasta 2026. Según el estudio, el juego está en buen estado, pero las pruebas internas han revelado varias áreas que necesitan mejoras antes del lanzamiento. El retraso contradice los deseos de la antigua dirección y tiene serias consecuencias financieras.
La compra de Unknown Worlds por parte de Krafton en 2021 estuvo acompañada de la promesa de un bono de 250 millones de dólares, que debía ser distribuido entre aproximadamente 100 empleados del estudio. Algunos de ellos esperaban bonos significativos. El retraso en el lanzamiento puede significar que estos objetivos no se alcancen y que los bonos no se paguen. Krafton declaró que el retraso está destinado a mejorar la calidad del juego, pero posteriormente informó que alrededor del 90% del bono estaba reservado para tres exdirectores que debían participar activamente en el desarrollo de Subnautica 2. Al mismo tiempo, la empresa los acusó de rechazar efectivamente trabajar en el juego, asegurando al mismo tiempo una compensación justa para los demás empleados.
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