Pruebe el enfoque que ofrece la terapia ocupacional.
Parece obvio que es importante anotar todas las tareas para no olvidar nada, hacer más y evaluar mejor nuestras capacidades. Además, se evita el doloroso efecto Zeigarnik, por el cual no podemos sacar de nuestra mente las tareas incompletas y regresamos a ellas una y otra vez.
Imagen del artículo generada por inteligencia artificial
Sin embargo, las listas de tareas demasiado largas y caóticas a veces causan más daño que beneficio. Generan pánico, provocan ansiedad, preocupación y arruinan el estado de ánimo.
La terapia ocupacional ayuda a las personas a lidiar con diversas enfermedades y dificultades a través de pasatiempos, trabajo y otras actividades cotidianas. Y puede ofrecer un par de métodos para organizar la lista de tareas y hacerla más cómoda para nuestra salud mental. Aquí hay algunos pasos simples que ayudarán a lograrlo.
1. Divide las tareas en categorías
En la terapia ocupacional hay tres categorías principales de tareas:
Productividad. Incluye tareas relacionadas con el aprendizaje, el trabajo y el cuidado de los niños.
Cuidado personal. Esto no solo se refiere a mascarillas faciales, baños y masajes, aunque también. El cuidado personal se considera en un sentido amplio e incluye cocinar, ir de compras, limpiar, higiene, visitas al médico y hacer ejercicio.
Descanso. Cualquier cosa que ayude a relajarse, recargar energías y cambiar de ambiente, desde leer un libro y hacer manualidades hasta ir a la montaña.
No hay nada que impida que inventes tus propias categorías, como "Aprendizaje", "Trabajo", "Paternidad", "Autodesarrollo"; lo principal es que no sean demasiadas, no más de cinco.
2. Evalúa tu equilibrio
Una vez que hayas definido las categorías, mira tu lista de tareas y anota a qué categoría corresponde cada una. Algunas tareas pueden pertenecer a dos categorías a la vez. Por ejemplo, ¿una visita al cosmetólogo para un masaje facial es descanso o cuidado personal? En tales casos, anota la tarea en el grupo que consideres adecuado.
Luego cuenta cuántas tareas hay en cada grupo. Si la cantidad de tareas en todas las categorías es aproximadamente igual, eso es genial. Pero si siempre sientes estrés, estás cansado y no puedes lidiar con las tareas acumuladas, lo más probable es que encuentres un serio desequilibrio en tu lista.
Por ejemplo, trabajas demasiado y casi no descansas. O cuidas a los demás, pero no a ti mismo. O tal vez dedicas poco tiempo a tus pasatiempos y proyectos personales.
Este desequilibrio no afecta positivamente tu estado emocional. Un estudio realizado en Suecia mostró que la alteración del equilibrio ocupacional conduce a diversos trastornos relacionados con el estrés.
3. Crea una nueva lista
La terapeuta ocupacional Sara Bens ofrece las siguientes recomendaciones:
Distribuye las tareas por categorías de inmediato y trata de que cada una tenga aproximadamente la misma cantidad. Si en la sección "Productividad" hay 15 tareas, en la sección "Descanso" no debe haber solo dos.
No te excedas y no intentes planificar demasiadas tareas, de lo contrario, esta carga puede desmotivarte. Por ejemplo, puedes escribir 10 tareas en cada categoría para la semana.
Realiza las tareas de manera uniforme. Intenta tomar tareas de todas las categorías cada día. Si de lunes a viernes trabajas sin descanso, el sábado limpias y haces compras, y solo el domingo por la noche haces yoga, lees y te pones una mascarilla, tu equilibrio seguirá estando alterado.
Trátate a ti mismo con sensatez y cuidado. No te sobrecargues y recuerda que cuanto mejor cuides de ti mismo, más podrás hacer.
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