Un virus modificado transporta moléculas especiales a la superficie de las células cancerosas, lo que provoca un ataque inmunológico.
Los científicos han desarrollado una metodología innovadora que permite al sistema inmunológico reconocer los tumores como órganos extraños, lo que puede llevar a su destrucción o a la detención de su crecimiento. Este enfoque ya ha demostrado resultados positivos en ensayos con monos y humanos.
Imagen del artículo generada por inteligencia artificial
La metodología se basa en el uso de virus modificados que obligan a las células cancerosas a imitar tejidos de cerdo. Esto provoca una potente respuesta inmunitaria, similar a la reacción del organismo ante un trasplante de órganos porcinos, explicó el inmunólogo Brian Lichty de la Universidad McMaster en Canadá. El sistema inmunológico humano ataca activamente las moléculas de azúcar extrañas en la superficie de las células porcinas, lo que lleva a un rápido rechazo del injerto. Aprovechando esta característica, los investigadores modificaron el virus de la enfermedad de Newcastle, que en su entorno natural es peligroso para las aves, pero seguro para los humanos. Fue programado para transportar una enzima que añade estas moléculas de azúcar a la superficie de las células cancerosas, provocando un ataque inmunológico.
Los experimentos mostraron que los monos con cáncer de hígado que recibieron este virus vivieron significativamente más tiempo en comparación con el grupo de control, que solo recibió solución salina. De los cinco monos que recibieron el virus, ninguno murió durante los seis meses posteriores al tratamiento, mientras que los cinco monos del grupo de control murieron en promedio después de cuatro meses.
Las pruebas en humanos incluyeron a 23 pacientes con diferentes tipos de cáncer resistentes al tratamiento, como cáncer de hígado, esófago, colon, ovarios, pulmón, piel y cuello uterino. Dos años después del inicio del tratamiento, en dos personas los tumores se redujeron, en cinco se detuvo el crecimiento, y en algunos el aumento de los tumores se detuvo temporalmente, pero luego se reanudó. Solo en dos participantes no hubo mejora notable, y otros dos abandonaron el estudio antes de que finalizara.
Este método ha suscitado el interés de los especialistas, pero advirtieron que aún es pronto para hablar de su efectividad definitiva. Brian Lichty considera que esta terapia puede tener un amplio potencial, ya que es capaz de desencadenar una respuesta inmunitaria duradera. Al mismo tiempo, algunos científicos, como Masmudur Rahman de la Universidad Estatal de Arizona, enfatizan la necesidad de más investigaciones para determinar quiénes de los pacientes pueden beneficiarse más del tratamiento.
Además, los investigadores están discutiendo la posibilidad de combinar esta terapia con otros medicamentos que refuercen la respuesta inmunitaria para aumentar su efectividad. Sin embargo, persisten preguntas sobre la seguridad del uso del virus en la práctica clínica, incluyendo el posible impacto en tejidos sanos y la posible infección de aves silvestres o domésticas. Los investigadores no han registrado tales casos, pero continúan estudiando esta posibilidad.
Si futuros ensayos confirman la seguridad y efectividad del método, esto podría abrir un nuevo camino en el tratamiento del cáncer y mejorar significativamente el pronóstico para los pacientes con diversas formas de la enfermedad.
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