No hay motivo de preocupación: ha mutado significativamente, pero resulta ser mucho más débil que sus predecesores.
El nuevo linaje del coronavirus BA.2.86, denominado "Pírola", se está propagando activamente por el mundo; es una nueva mutación de ómicron. Apareció por primera vez en EE. UU. en agosto y luego se detectó en Dinamarca, Israel, Canadá, Suecia y el Reino Unido. La Organización Mundial de la Salud (OMS) lo incluyó en su lista de vigilancia en agosto, poco después de la aparición de la nueva subvariante de ómicron "Eris".
Imagen del artículo generada por inteligencia artificial
La organización ha señalado que la gran cantidad de mutaciones en esta variante es motivo de preocupación, ya que presenta diferencias significativas con respecto a las versiones anteriores. La variante cuenta con alrededor de 30 mutaciones, un número similar al observado en ómicron en comparación con sus predecesores. En el caso de ómicron, las diferencias se manifestaron en una propagación más rápida del virus.
Los científicos temían que con "Pírola" ocurriera lo mismo: que el virus se propagara más rápido y evadiera mejor la inmunidad. Sin embargo, los estudios realizados en las últimas semanas han mostrado que los anticuerpos de las vacunas y de variantes anteriores no son ineficaces contra él. Los datos disponibles sugieren que no debería haber un nuevo aumento de casos al nivel de ómicron. "Pírola" se está propagando bastante lentamente: otras variantes de ómicron siguen siendo dominantes.
Los científicos tienden a pensar que las mutaciones de "Pírola" la han convertido en una variante más débil en comparación con las anteriores. La variante tendrá más dificultades para propagarse, especialmente debido a su baja resistencia a las vacunas.
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